Episodios

  • 411: Solo desea que lo conozcamos (Un novio apasionado) - 11/01/2026 - #1386
    Jan 11 2026
    Pr. Roberto Rosciani11/01/2026SOLO DESEA QUE LO CONOZCAMOS (Un novio apasionado)Desde hace 5 años como iglesia alineamos todos los campamentos y retiros de inicio de año a una Palabra de Dios. Este año nos alineamos con la se encuentra en el libro de Oseas 6:3 y hoy quiero compartirles uno de los tantos aspectos de ella.Dice la Palabra del Señor en OSEAS 6:1-6 PDT (Contexto: Hace referencia a Israel y Judá que no se arrepienten de la división que generaron. Cuando muere Salomón y como consecuencia de su desobediencia el reino de Israel en manos de Roboam su hijo se divide en dos; Israel con 10 tribus al norte y Judá y Benjamín al sur) El texto dice así:1 "Volvamos al Señor. Él nos destrozó, pero nos sanará. Nos hirió, pero nos vendará la herida." 2 "En dos días él nos volverá a dar la vida, y al tercer día nos pondrá en pie. Entonces podremos vivir en su presencia." 3 "Esforcémonos por conocer al Señor, hasta estar tan seguros en él como de que el amanecer llegará. El Señor vendrá a nosotros como la lluvia, como el agua fresca que cae sobre la tierra»." 4 "El Señor dice: «Efraín*, ¿qué voy a hacer contigo? Judá, ¿qué voy a hacer contigo? La fidelidad de ustedes es como las nubes de la tarde o como el rocío de la mañana, desaparece rápidamente." 5 Por eso los destruí con las palabras de mi boca; los he atravesado con mis profetas. 6 "Lo que yo deseo de ti es fiel amor y no sacrificio. Quiero que ustedes me conozcan, no que me hagan ofrendas." El profeta cuenta lo que los israelitas decían (culpaban a Dios de haber sido destrozados heridos) y declara que una consecuencia de la división entre Judá e Israel es que el Señor se ha retirado hasta que el pueblo vuelva (esa es la razón de sus males); Oseas expresa lo que hay en el corazón del Señor (vv.6) y anima a hacer una cosa: Esforzarse por conocerlo. El significado de conocerlo acá es paralelo a hesed, El “amor hesed” es el amor fiel, misericordioso e incondicional de Dios, ligado al pacto y a la lealtad. No es solo un sentimiento, sino una acción constante de gracia y fidelidad hacia su pueblo, incluso cuando éste falla. No depende de mérito humano sino de su fidelidad.Cuando se trata de conocer a Dios, la Biblia es el instrumento indicado para iniciar este conocimiento porque está repleta de situaciones e historias que nos cuentan quién es El y cómo es. Nos revela su carácter.Y como lo importante, lo que El desea, es que lo conozcamos; vamos a enfocarnos hoy en conocer un aspecto del carácter del Señor.Si hay algo que nos cuesta mucho entender, es que: no es posible ganarse el amor de Dios. De hecho, a menudo intentamos comprar lo que no puede ser pagado. La verdad es que Dios quiere tener una relación de amor e intimidad con nosotros. Y eso también cuesta entender porque en esta vida intimidad no siempre tiene que ver con amor.La Biblia nos muestra la visión y el compromiso de Dios con la iglesia utilizando la metáfora del novio y la novia.El mismo Dios que en Oseas pide amor fiel, en Efesios se revela como Cristo, el Novio que entrega su vida por su amada.Por eso, hoy quiero presentarles a Jesús el Novio.Las personas cuando se enamoran, entregan sus vidas. Renuncian a sus horarios, sus finanzas e incluso sus cuerpos por la oportunidad de estar con el otro. Aún los más duros se convierten en románticos indefensos cuando se enamoran. Sin embargo, muchos no ven el compromiso de Jesús con la iglesia desde esta perspectiva. Aunque defectuosa y rota, la iglesia es a la que Jesús ama. Pablo escribió esto a los Efesios (5:25-27 NBLH) “Maridos, amen a sus mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio El mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa y sin mancha” Es interesante que Jesús no ve a la iglesia simplemente a través de una lente doctrinal, moral, ética o sociológica; la ve a través de una lente de pacto. (Como el matrimonio)Leí hace poco un texto que mencionaba que en Génesis 1 y 2, la Biblia comienza con una mujer y un hombre. En Apocalipsis 21 y 22, la Biblia termina con una mujer y un hombre. La Biblia comienza con una boda y termina con una boda. Comienza con un matrimonio y termina con un matrimonio. Esto significa que tu Biblia es esencialmente una historia de amor.Jesús no está comprometido con la iglesia porque tiene que estarlo; está comprometido con la iglesia porque quiere estarlo. Dios está enamorado de la novia, y el nombre de la novia es iglesia (Esa que somos y formamos todos aquellos redimidos por su sacrificio en la cruz). Jesús no está obligado a amarnos; Él eligió amarnos. Podemos ver esta metáfora de la boda desde el principio de la redención. Cuando Dios usó a Moisés para llamar a los hijos de Israel a su ...
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  • 410: Inversiones con futuro - 04/01/26 - #1385
    Jan 4 2026
    Pra. Paola Jara 04/01/26 Inversiones con futuro “Ustedes tendrán toda clase de riquezas para que puedan ser generosos, y cuando llevemos sus ofrendas a los que las necesitan, ellos darán gracias a Dios”, 2° Corintios 9:11 (PDT-NTV) Un inversor es quien emplea una cantidad de dinero o recursos financieros en un proyecto o negocio, con el fin de obtener ganancias. El interés de Dios es que podamos invertir bien en todos los órdenes de la vida, no solo en lo material. Jesús habló claramente de inversiones que se pierden y de inversiones que permanecen: “No se hagan tesoros en la tierra, donde la polilla y el ladrón destruyen… sino háganse tesoros en el cielo”, Mateo 6:19–20 (RVR60). Mateo 6:21. Una de las verdades fundamentales que la biblia establece es que la capacidad de producir riqueza no nace en el ser humano, sino en Dios. “Acuérdate de Jehová tu Dios, porque Él te da el poder para hacer las riquezas…” Deuteronomio 8:18 (RVR60). Dios es quien da la capacidad, la inteligencia, la fuerza, las oportunidades Santiago 1:17. Por eso Él debe tener la prioridad en nuestro corazón, y no las posesiones, el dinero o las riquezas Mateo 6:24. Dios dio a todos la capacidad de producir, crecer, sustentarse y progresar Deuteronomio 8:18. Algunos tendrán mayor abundancia económica y otros no, pero todos somos responsables de multiplicar lo que Dios nos dio, no enterrarlo (Mateo 25:14–30). El problema nunca es cuánto tenemos, sino para qué lo tenemos. “Dios tiene el poder de darles más bendiciones de las que necesitan para que siempre tengan lo suficiente para ustedes y también para que puedan ayudar generosamente a toda buena causa”, 2° Corintios 9:8 (PDT). “Dios puede darles muchas cosas, a fin de que tengan todo lo necesario, y aun les sobre. Así podrán hacer algo en favor de otros”, 2° Corintios 9:8 (TLA) En 1° lugar, tener todo lo necesario (lo suficiente) habla de carácter, de contentamiento y de saber cuándo decir basta. Debemos tener cuidado con la avaricia y la codicia. Y para eso la instrucción bíblica es: “Sea el carácter de ustedes sin avaricia, contentos con lo que tienen…”, Hebreos 13:5 (NBLA); 1° Timoteo 6:6. Juan el Bautista dijo a los soldados que buscaban ingresos de manera corrupta: “…conténtense con su salario...”, Lucas 3:14. Y no estamos hablando aquí de conformismo, resignación. La Biblia jamás llama al estancamiento: Dios es un Dios que da vida abundante, que impulsa el crecimiento, la multiplicación y el avance Juan 10:10. En 2° lugar el pasaje dice “les sobre” para ayudar generosamente a toda buena causa, hacer algo en favor de otros. Para que “sobre” debemos administrar con prudencia, con sabiduría. “Sabiduría primero que todo; adquiere sabiduría…” Proverbios 4:7 (JBS). Proverbios 21:5. ¿Cuál es la buena causa? ¿Qué podemos hacer en favor de otros? Lo mejor que podemos hacer es obedecer las palabras de Jesús: “Denles ustedes de comer…”, Lucas 9:13. Mateo 25:40. Cuando nos presentemos delante de Dios, no se tratará de dinero. 1° Timoteo 6:7. Al fin y al cabo, el dinero perece. Se tratará de almas, vidas que fueron salvadas por conocer a Cristo. “…el que gana almas es sabio”, Proverbios 11:30 (RVR60). “... ¿Quién es el mayordomo fiel y prudente, al cual su señor deja a cargo de los de su casa para que los alimente a su debido tiempo? Dichoso el siervo al que, cuando su señor venga, lo encuentre haciendo así...” Mateo 24:45-47; Lucas 12:42-44 (RVC). Dios busca mayordomos fieles 1°Corintios 4:2. Jesús pregunta a quiénes se les podrá confiar una mayor responsabilidad. La mayordomía fiel es administrar lo que Dios da, como Dios espera. La fidelidad atrae la confianza de Dios; la infidelidad limita el crecimiento. Un mayordomo es quien cuida, paga cuentas, rinde cuentas, invierte y gestiona. Dios, cuando ve este tipo de personas, pone más en sus manos porque sabe que no usarán los recursos para su propio beneficio, sino que los administrarán en función del Reino. Mateo 25:21. José es un ejemplo claro de esta mayordomía (Génesis 41:29–57). Fue fiel en el proceso y terminó administrando recursos para la alimentación de naciones enteras. Génesis 39:23. Estamos llamados a ser “vasijas” vacías de sí mismas y llenos de la presencia de Dios. 2° Corintios 4:7. Personas en quienes Dios puede depositar toda clase de riquezas (dinero, capacidades, relaciones, influencia, sensibilidad espiritual, etc) para que Su Reino avance. Dios busca administradores sin egoísmo, en caso contrario, la bendición podrá venir, pero no contará con el favor, el destino y el propósito celestial para el cual fue concedida. Santiago 4:3. 2° Timoteo 3:17. ¡Seamos hombres y mujeres preparados por completo para ser considerados dignos de recibir lo que viene de parte de Dios! Ser mayordomos de los recursos de Dios no se limita a dar; implica ...
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  • 409: A plena luz del día - 28/12/25 - #1384
    Dec 28 2025
    Pra. Adriana Sánchez 28/12/2025 A plena luz del día “Así que corrieron la piedra a un lado. Entonces Jesús miró al cielo y dijo: «Padre, gracias por haberme oído. Tú siempre me oyes, pero lo dije en voz alta por el bien de toda esta gente que está aquí, para que crean que tú me enviaste”, Juan 11:41-42 (NTV) ¿Qué pasaría si pudieras cambiar tu perspectiva sin cambiar tus circunstancias? Eso es lo que la gratitud puede lograr. Solemos pensar que la gratitud solo se manifiesta cuando la vida va bien. Pero las Escrituras y la experiencia nos cuentan otra historia. La Biblia está repleta de versículos que dan cuenta de la importancia que tiene la gratitud. Desde los Salmos, hasta cada una de las epístolas escritas por Pablo en el nuevo testamento nos enseña a dar “gracias” y expresar “gratitud” de manera recurrente. Al igual que el perdón, la gratitud no es un algo volitivo sino un acto de obediencia nacido en la certeza de quién es Dios y lo que Él ya ha hecho a favor nuestro. La Biblia nos da una pauta a seguir. “Den gracias a Dios en cualquier situación, porque esto es lo que Dios quiere de ustedes como creyentes en Cristo Jesús”, 1 Tesalonicenses 5:18 (NBV) Sin embargo, en la fragilidad de nuestra vida solemos soslayar este mandato divino, tomándolo como un acto de consideración, de buena voluntad y educación; que demuestra el valor que doy a Dios por lo recibido. Frases como: “nunca me olvido de agradecer a Dios”, “ya le di gracias a Dios por lo recibido”, “es bueno ser agradecidos”, suelen ser comunes en nuestro lenguaje cristiano. Sin embrago el concepto en el pensamiento divino revelado en Su Palabra va mucho más allá. No es solo lo que tengo sino lo que espero y lo que Dios en Su soberanía quiera dar. “Pues vivimos por la fe en el Señor, y no por vista”, 2 Corintios 5:7 (VBL) Debo agradecer antes de pedir: “Hablen entre ustedes con salmos, himnos y cánticos espirituales; canten y alaben al Señor con el corazón, y den siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.”, Efesios 5:19-20 (RVC). Agradecer a Dios al comienzo de nuestro tiempo de oración es poderoso, quita la mirada de nosotros mismos y la pone en el Todopoderoso. Cambia la perspectiva y da una mirada de largo alcance. Ya no se trata de mí, sino de aquel que está sentado en el trono, tiene toda autoridad, dominio, poder y majestad. Agradecer trae sanidad: La ciencia demuestra que la gratitud mejora la salud mental y física, activando neurotransmisores como la dopamina y serotonina, reduciendo el stress (Cortisol). “La gratitud es buena medicina” lo indica la BBCMUNDO. En conclusión, la ciencia da la mano a la Palabra de Dios. 1° Samuel 2:1 (RVC) “En su oración, Ana dijo: En ti, Señor, mi corazón se regocija; en tu nombre, mi fuerza es mayor.” Paso un tiempo desde que ella se fue de Siló, donde oro con gran clamor y ruego. Pero la Biblia dice que desde ese momento ella dejo de estar triste. Su gratitud a Dios en fe, conquisto el milagro que luego estaría en sus brazos. Agradecer derrota a nuestros enemigos: Cuando el Señor Jesús se para frente a la tumba de Lázaro pronuncia varias oraciones que dan cuenta de su condición, como hijo de Dios, así como también el de alguien que entendía la profundidad de la gratitud. Gratitud manifestada en acciones concretas que Él llevaba adelante todos los días y por tanto estaba convencido de que Lázaro saldría de la tumba cuando Él lo llamara. Jesús sabía que seguir el camino de Dios no siempre trae placer, felicidad ni contentamiento, por lo que pudo afrontar las circunstancias difíciles con confianza en su Padre. Tal como lo expreso David, lo manifestaba en su vida Jesús: “Quiero decirles a todos cuán bueno eres, Señor, porque me salvaste, y no dejaste que mis enemigos triunfaran sobre mí”, Salmo 30:1 (BVL). Cuantas palabras de burla habrá escuchado Jesús mientras iba camino a la tumba de Lázaro, habrá recordado que lo mismo le sucedió cuando estuvo con Jairo. Las mismas hermanas del difunto, tenían solo palabras de desaliento: “… Marta … Señor huele mal…”, Juan 11:39 (NTV); “…Y este que abrió la vista a los ciegos…”, Juan 11: 37 (NTV) Pero Jesús practico la sordera selectiva y utilizo un arma letal contra todo enemigo espiritual que usa hasta la boca de los más cercanos… la gratitud. “Yo sé que siempre me escuchas. Dije esto por causa de la multitud que está aquí, a fin de que crean que tú me enviaste”, Juan 11:42 (BVL) A plena luz del día por medio de un corazón agradecido Dios mostro al Señor de la vida y derroto al enemigo que solo quiere traer mortandad. Conclusión: Jesús siempre mostro gratitud antes de esperar el obrar de Dios, lo vemos en la multiplicación de los panes y los peces, alzo los ojos al cielo y primero dio gracias. En la última cena cuando partió el pan y ...
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  • 408: El pesebre, la cruz y una mesa - 21/12/2025 - #1383
    Dec 21 2025
    Sebastián Gómez 21/12/2025 El pesebre, la cruz y una mesa “Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.” Romanos 5:8 (NVI) El pesebre, la cruz y una mesa, refleja una línea de tiempo que muestra el origen del plan perfecto de Dios. La Navidad no es solo el recuerdo de un nacimiento, es la manifestación visible del deseo eterno de Dios de volver a relacionarse con el ser humano. No comenzó en un pesebre, comenzó en el corazón de Dios. Desde el principio, el hombre fue creado para vivir en amistad con su Creador, para conocerlo, escucharlo y caminar con Él. La vida tenía sentido porque Dios estaba presente. La comunión era el mayor regalo. El pecado rompió esa relación. No porque Dios dejara de amar, sino porque el hombre eligió apartarse. Aun así, Dios nunca abandonó su propósito. Desde ese momento, toda la historia bíblica muestra a un Dios que no desiste en darse a conocer, que busca restaurar la amistad perdida. Dios mismo declaró su intención cuando dijo: “…Quiero… que todos en el país me conozcan”, Éxodo 9:16 (TLA). El deseo de Dios siempre fue claro: ser conocido. La Navidad llega como la respuesta definitiva de Dios a ese quiebre. Jesús es Dios mismo acercándose, Dios haciéndose visible, Dios hablando en un lenguaje que todos pudiéramos entender. El nacimiento de Jesús no fue un evento aislado, fue el inicio del camino hacia la cruz, donde el amor de Dios alcanzaría su máxima expresión. Por eso Jesús mismo dijo: “Y éste es el requisito para que obtengan la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, el que tú enviaste a la tierra”, Juan 17:3 (NT BAD). La vida eterna no comienza después de la muerte, la vida eterna inicia cuando la amistad es restaurada y la eternidad que hay en Dios, atraviesa nuestras entrañas y transforma nuestro interior. La Navidad nos muestra que Dios no solo quiere salvarnos de la muerte eterna, sino devolvernos la comunión. En Cristo somos comprados, rescatados y apartados para Dios. La Biblia dice que fuimos “…comprados… por Dios y por el Cordero… para ser… dedicados a Dios y al Cordero en calidad de ofrenda santa”, Apocalipsis 14:4 (PDT y CAS). No le pertenecemos al pecado, ni al pasado. Le pertenecemos a Dios. Los relatos del nacimiento de Jesús confirman esta verdad. Los pastores, Simeón y Ana, dos personas justas y piadosas que vivían en Jerusalén no solo vieron a un niño, reconocieron al Salvador. “Y lo reconocerán por la siguiente señal: encontrarán a un niño envuelto en tiras de tela, acostado en un pesebre”, Lucas 2:12 (NTV). Simeón, “movido por el Espíritu, vino al templo”, Lucas 2:27, y Ana hablaba del niño “a todos los que esperaban la redención en Jerusalén”, Lucas 2:38. Simeón representa a quienes viven atentos a Dios, con un corazón expectante, y por eso pueden reconocer a Cristo cuando se manifiesta. Todos ellos fueron guiados por Dios porque tenían un corazón dispuesto a conocerlo. El encuentro con Jesús siempre es resultado de una búsqueda sincera. Los sabios de oriente también caminaron largos kilómetros porque deseaban encontrarlo. Cuando finalmente lo vieron, la Biblia dice: “Se alegraron con alegría grande sobremanera… se regocijaron sobremanera con gran alegría”, Mateo 2:10 (LBLA). Ese gozo profundo nace del encuentro con Cristo, no de las circunstancias. Ese gozo es fruto de una comunión restaurada. Conocer a Dios debe continuar siendo el mayor anhelo del corazón del hombre. El apóstol Pablo lo expresó con claridad cuando dijo: “Todo lo demás no vale nada cuando se le compara con el infinito valor de conocer a Cristo Jesús… Quiero conocer a Cristo…”, Filipenses 3:8-10 (NTV). Y Juan afirma que “el Hijo de Dios… nos ha dado entendimiento, para que podamos conocer al Dios verdadero”, 1ª Juan 5:20 (NTV). La Navidad nos recuerda que Jesús vino para abrirnos los ojos, para devolvernos la capacidad de conocer al Padre. Por eso la comunión con Dios es el verdadero regalo de la Navidad. No es algo automático ni superficial. Es una relación viva que debe ser cuidada y renovada. Pablo oró por la iglesia diciendo: “Pido que el Dios de nuestro Señor Jesucristo… les dé el Espíritu de sabiduría y de revelación, para que lo conozcan mejor”, Efesios 1:17 (NVI). Ese sigue siendo el deseo de Dios hoy: que lo conozcamos mejor, más profundamente, más íntimamente. “Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo. “Apocalipsis 3:20 ¿En qué cosas están puestos tus ojos? ¿En qué se desvió tu mirada? Dios nos invita a mirar el lugar correcto: Su rostro. Hoy Dios nos invita a volver nuestro corazón al Suyo. Hoy Dios nos invita a reavivar el fuego de amor por Jesús. Tal vez has celebrado muchas Navidades, pero perdiste la ...
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  • 407: Volverá a salir el sol - 14/12/25 - #1382
    Dec 14 2025
    Pr. Alejandro Michalec 14/12/25 Volverá a salir el sol “Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado. Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas. Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba. Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?” Marcos 4:35-41 El texto que acabamos de leer, si bien muy conocido, es realmente sorprendente. La historia se desarrolla en el mar de Galilea, que, en realidad, es un gran lago de agua dulce, se encuentra a más de 200 metros por debajo del nivel del mar. Está rodeado de colinas y montañas. Los vientos suelen soplar con bastante intensidad por estar cercano al mar y así se forman súbitas y violentas tormentas, con olas de hasta 9 metros de altura. ¡Imagínese esto para un pequeño barco pesquero! El mar de Galilea es uno de los lagos más famosos del nuevo testamento, fue escenario de hechos muy importantes en el ministerio de Jesús. El hijo de Dios hablo varias veces desde una barca a grandes multitudes en ese lugar. El hizo que algunos de sus discípulos tuviesen una pesca milagrosa, llamo a Pedro, Andrés, Santiago y Juan para ser “Pescadores de Hombres”. Realizo obras poderosas a orillas de este mar: sano enfermos, expulso demonios, alimento milagrosamente a más de 5000 personas con tan solo algunos panes y 2 peces. Podríamos decir que Jesús, tenía cierta predilección por este lugar. El texto bíblico nos dice que se había hecho de noche. Me imagino que tanto los discípulos como Jesús estaban cansados, habían estado todo el día con la multitud: Jesús enseñando, ellos sirviendo, lo único que habrán anhelado es descansar. Tal vez sentarse a solas con el Maestro, disfrutando de un buen pedazo de pan fresco y algo de pescado, mientras deleitaban sus oídos con las enseñanzas de su Señor. Sin embargo, pese al cansancio, a ser ya de noche, Jesús les dice: “Pasemos al otro lado”. Seguramente se habrán mirado entre ellos y murmurado, ya que las condiciones no eran muy favorables para emprender un viaje en barca, estaban cansados, era de noche y el viento comenzaba a soplar en forma amenazante. Pero Jesús fue determinante: “Pasemos al otro lado”. ¿Que había al otro lado? ¿Quiénes vivían al otro lado? Él tenía una misión específica, alcanzar la otra orilla del lago, la región de Decapolis y liberar a un hombre “El endemoniado gadareno”. Decapolis era una región donde la mayoría de la población no era judía, no era un sitio agradable para ir, los judíos detestaban aquel lugar, lo consideraban un terreno pagano, de gente idolatra, impura. Resumiendo: Estaban cansados, era de noche, con un pronóstico meteorológico que se aventuraba adverso, tenían que cruzar el lago con una pequeña barca y más encima el destino era Decapolis, la región más despreciada por los judíos. Un panorama desalentador, pero Jesús tenía una misión, un objetivo claro, estaba determinado a cruzar esa misma noche. Los invito a que nos metamos por un instante en aquella barca con Jesús y sus discípulos y vivenciemos la situación. El y su tripulación comienzan la travesía por el lago, el relato cuenta que otras barcas iban con ellos, no querían perderse ninguna de las enseñanzas del maestro. Pero, de repente, el viento comienza a soplar, la noche se torna más oscura que lo habitual, unos nubarrones negros comienzan a cubrir el cielo: La tormenta se aventuraba. Una tempestad en el mar es algo impresionante y amedrentador. El viento, la lluvia cayendo, el sonido ensordecedor de los truenos y la luz de los relámpagos dominan la escena. Pero esta no era una tormenta más, al menos 4 de los discípulos eran pescadores, expertos navegantes, profesionales en el tema, nacieron y crecieron en ese mar, habían enfrentado cientos de tormentas, sabían cómo hacerlo eran “expertos”. Se levanta una fuerte tempestad, el viento azotaba con fuerza y las altas olas comenzaron a anegar la barca. Estaban fuera de control, lo habían intentado de todas las formas, luchando contra el viento. Tratando de sacar el agua, Redireccionando el bote, pero todo fue inútil, se estaban hundiendo, el naufragio era inminente. Seguramente se habrán preguntado ¿dónde está Jesús? ¿dónde está? ¿acaso no se percata de lo que está ocurriendo? ¿no se preocupa de que perecemos? ¿y dónde estaba Jesús? Estaba en la popa, en la parte posterior del barco, durmiendo sobre un cabezal. Todos corriendo, ...
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  • 406: La trampa de la abundancia - 7/12/25 - #1381
    Dec 7 2025
    Denis López 7/12/25 La trampa de la abundancia Jesús... dijo: ...Eviten con gran cuidado toda clase de codicia... Entonces... contó esta parábola: Había un hombre rico, cuyas tierras dieron una gran cosecha. El rico se puso a pensar: ¿Qué haré?... y se dijo: “...Derribaré mis graneros y levantaré otros más grandes, para guardar... mi cosecha... Luego me diré: Amigo, tienes muchas cosas guardadas para muchos años... come, bebe, goza de la vida. Pero Dios le dijo: Necio, esta misma noche perderás la vida, y lo que tienes guardado, ¿para quién será? Así le pasa al hombre que amontona riquezas para sí mismo, pero es pobre delante de Dios”, Lucas 12:15 (BLA), 16-21 (DHH). El Señor es exageradamente enfático en este punto: “...Estén atentos y cuídense... eviten con gran cuidado toda clase de codicia...”, Lucas 12:15a (NBLH) 15b (BLA). Debemos cuidarnos de la codicia como si fuera una serpiente venenosa. Es cuestión de vida o muerte. Si no la matamos nos mata: “La codicia... engendra la muerte... quita la vida de sus poseedores”, Santiago 1:15 (BLA) y Proverbios 1:19. La gente mata por codicia: “Codician lo que no tienen y matan por conseguirlo...”, Santiago 4:2 (NT-BAD). Casi todos los mandamientos están relacionados con el que dice: “No codiciarás... cosa alguna de tu prójimo”, Éxodo 20:17 (OSO). Por ejemplo, cuando se dice que no cometamos adulterio es una referencia a no codiciar el cónyuge de otra persona. La codicia es letal. Basta decir que miles de ángeles perdieron el cielo por codiciar el trono del Señor. Adán y Eva fueron despojados del paraíso por querer ser como Dios. La esposa de Lot murió por codiciar Sodoma. Acán perdió la familia por codiciar un manto babilónico y David perdió la unción por codiciar la esposa de su mejor soldado. Examinemos al hombre rico de la parábola. Es necio porque: 1. Ignoró a Dios como la fuente de su bendición: El hombre se atribuyó el crédito de todo lo que tenía. Dijo: “mis graneros” y “mis cosechas”. Pero no eran sus cosechas. Jesús explicó que la cosecha se debía al terreno, no a su esfuerzo: “El terreno... produjo una buena cosecha”, Lucas 12:16 (NVI). Sin la ayuda de Dios su trabajo no hubiera servido para nada. El egoísmo del hombre rico no tenía límites. La ley establecía que las personas debían darle a Dios los primeros frutos de su cosecha, pero él no lo hizo. Entiéndase bien, el hombre era necio no porque tenía riquezas sino, porque confiaba en ellas en lugar de confiar en Dios. Retuvo, al igual que muchos creyentes hoy en día, lo que le correspondía a Dios. A propósito... ¿cómo están tus finanzas? Son asombrosas las excusas de la gente para no darle a Dios. No es sabio robarle a Dios. Tampoco ser un desagradecido. La Biblia dice que “todo lo bueno que hemos recibido... viene de Dios”, Santiago 1:17 (PDT). Cuidado con atribuirnos el crédito de lo que tenemos. Y cuidado con olvidarnos de Dios en medio de la prosperidad. Ese era el temor de Moisés en su travesía a la tierra prometida. Las grandes dificultades del desierto no le quitaron el sueño. Moisés sabía que el peligro más grande que debían enfrentar era la prosperidad de la nueva tierra. Habló claramente a Israel diciendo: “El Señor... les prometió... una tierra. Cuando te permita entrar a ella, te dará ciudades grandes y buenas, que tú no construiste; casas llenas de cosas buenas que tú no compraste... Cuando hayas comido y estés satisfecho, sé cuidadoso de no olvidar al Señor, que te sacó de la tierra de Egipto, donde eras esclavo”, Deuteronomio 6:10-12 (PDT). Sucedió lo que Moisés temía: el pueblo prosperó y se olvidó de Dios. Lo mismo ocurrió con el hombre rico de la parábola. Y así sucede hoy en día. ¡Cuánta tristeza! El motivo principal por el que muchos creyentes dejan a Dios son las bendiciones. La ‘bendición’ de la casa de fin de semana les impide congregarse. La ‘bendición’ de un nuevo negocio o la ‘bendición’ de una relación sentimental se convierten ahora en obstáculos para servir a Dios. La ‘bendición’ de una herencia, un terreno, un vehículo, etc. Todo esto empieza a demandar tiempo en esta tierra, y así el diablo nos mantiene ocupados en cosas terrenales y de a poco vamos abandonando las cosas eternas. Las personas pasan mucho tiempo orando pidiendo por “esa” bendición, luego cuando la obtuvieron, les fue quitando tiempo y poco a poco fueron alejándose de Dios y las cosas de Dios. Esas personas han sido engañadas. Aceptaron la media verdad del diablo de que ahora tienen que cuidar la ‘bendición’. Ellos dicen: “Dios me dio esta familia, este negocio y esta casa; es mi deber/responsabilidad cuidar esas bendiciones”. ¡Por supuesto que debes hacerlo! Pero no necesitas dejar de congregarte o servir al Señor. Dios, nunca tuvo en mente darte una ´bendición´ para que tomara su lugar en tu corazón. Cuidado con...
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  • 405: Promulgar el evangelio para reconciliar a la gente con Dios 30/11/25 - #1380
    Nov 30 2025
    30/11/25 Pra. Marisa Schild Promulgar el evangelio para reconciliar a la gente con Dios _“...Ante Dios y ante Jesucristo... *te ruego encarecidamente... que con urgencia prediques la Palabra de Dios... proclama el mensaje e insiste* en todo momento, *tanto si gusta como si no gusta*(NT AF)... cuando convenga y cuando no convenga... y... proporciona a tu pueblo el alimento espiritual de la Palabra de Dios”_ , 2ª Timoteo 4:1-2 (BDA2010, NT-BAD). Los ángeles no han sido comisionados para ser mensajeros de la gracia de Dios, solos los cristianos pueden predicar las buenas noticias de la salvación. Eso sí, lo único que debemos predicar es la Biblia: _“Te ruego encarecidamente... *que prediques la Palabra de Dios*”_ , 2ª Timoteo 4:1 (BDA2010, NT-BAD). Cuando sobrepasamos lo que está escrito y enseñamos doctrinas humanas nuestra adoración no es recibida por Dios: _“La adoración que me brindan no les sirve de nada *porque enseñan tradiciones humanas* como si fueran mandamientos de Dios”_ , Mateo 15:9 (NTV). Es común que el predicador se sienta tentado a enseñar lo que la gente desea escuchar y no lo Dios le ordena decir. Sin embargo, debe ser fiel a Dios y predicar toda la Biblia porque _“*todo lo que está escrito en la Biblia es el mensaje de Dios... y... es útil para... mostrar a la gente cómo vivir de la manera que Dios manda”*_ , 2ª Timoteo 3:16 (TLA, PDT). Quizás parte de la desobediencia de los creyentes a los mandamientos bíblicos se deba a la desobediencia de los líderes en enseñar todo el consejo bíblico. Pablo dijo: _“Si alguien sufre la muerte eterna, no será mi culpa, *porque no me eché para atrás a la hora de declarar todo lo que Dios quiere que ustedes sepan...*”_ , Hechos 20:26-27 (NTV). _“Declarar todo lo que Dios quiere que sepan”_ incluye temas impopulares como el divorcio, la obediencia y la santidad. Algunos tópicos no son agradables y muchos predicadores esconden la verdad por temor a la gente o para granjearse el favor de las multitudes. Son pocos los que pueden decir como Pablo: _“Nunca he eludido el deber de anunciarle... el consejo de Dios”_ , Hechos 20:27 (CAS; RV60). El pastor, predicador o líder está obligado a dar todo el consejo de Dios porque es un mensajero. *El mensajero porta un mensaje que no es suyo, es de Dios.* El mensajero no debe cambiar el mensaje ni dejar de entregarlo porque si obedece _“habrá salvado”_ (Ezequiel 3:19, PDT) su alma. En cambio, el evangelista que suprime la verdad que debe predicar a la gente será culpable de su sangre, Ezequiel 3:18-21. Finalmente, si la persona a quien va dirigido el consejo bíblico obedece, también salva su alma por toda la eternidad. _*“ ...Te ruego encarecidamente... que con urgencia prediques la Palabra de Dios...”*_ , 2ª Timoteo 4:1-2 (BDA2010, NT-BAD). Repara en la palabra _“urgencia”_ . *¡Los asuntos del reino y del alma son urgentes!* Sí, son mil veces más importantes que cualquier actividad terrenal, por eso no pueden postergarse. *La palabra de Cristo es más importante que el aire que respiramos porque sin ella perecemos para siempre.* La gente camina derechito al infierno y debe saber que existe un solo camino que los librará de la condenación eterna: Jesucristo. Captemos el espíritu de la urgencia en la misión. Urge que anunciemos las “buenas noticias”. Jesús dijo: _“Debemos realizar con prontitud las tareas que nos señaló el que me envió porque ya falta poco para que la noche caiga y nadie pueda trabajar”_ , Juan 9:4 (NT-BAD). También manifestó enfáticamente: _“...Despierten y miren a su alrededor, *los campos ya están listos para la cosecha*”_ , Juan 4:35 (NTV). ¿Cómo ves la ciudad en la que vives? ¿Ves rascacielos, muchos vehículos y grandes progresos o, ves las almas preciosas de los pecadores perdidos que anhelan salvación? Jesús sigue diciéndonos, como a Pablo: _“Yo tengo mucho pueblo en esta ciudad”_ , Hechos 18:10. La Biblia refleja el sentido de urgencia en Jesús. A los 12 años dijo: _“¿Por qué me buscaban? ¿*No sabían que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre*?”_ , Lucas 2:49 (BDA2010). Cuando las multitudes quisieron detenerlo por más tiempo, Él dijo: _“*Es necesario que* también a otras ciudades anuncie el evangelio...”_ , Lucas 4:43. Cuando Herodes quiso interrumpir su misión, amenazándolo de muerte, Él respondió: _“Vayan y díganle a ese zorro: “...Tengo que seguir adelante... sí ¡hoy, mañana y pasado!”_ , Lucas 13:32-33 (NVI, NT-BAD). *La misión demanda urgencia y sacrificio.* Tan interesado estaba Jesús en llevar a cabo la misión encargada por el Padre que más de una vez postergaba el alimento físico: _“...Mi comida es... completar el trabajo que él me envió a hacer”_ , Juan 4:34 (TLA). Todos estos textos señalan claramente la urgencia que Jesús sentía para cumplir su misión. Y espera la misma actitud de todos nosotros. ...
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  • 404: No pierdas las bendiciones, multiplícalas - 23/11/25 - #1379
    Nov 23 2025
    23/11/25 Pra. Paola Jara No pierdas las bendiciones, multiplícalas. De todo lo que nuestro Padre Celestial provee quiero resaltar tres bendiciones: 1- Nos dio su Hijo: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, más tenga vida eterna”, Juan 3:16 (LBLA). Su único hijo, no tenia otros. Lo hizo por amor a nosotros porque uno de los lenguajes de amor de Dios es “dar”. 2- Nos dio su Santo Espíritu: “¿Cuánto más vuestro Padre Celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?”, Lucas 11:9-13 (RV60). “Él da el Espíritu Santo sin medida”, Juan 3:34 (LBLA). “…el Espíritu del Señor, espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor del Señor”, Isaías 11:2 (LBLA). 3- Nos da buenas cosas: “… ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?, Mateo 7:11 (LBLA). “Si Dios no se guardó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿no nos dará también todo lo demás?”, Romanos 8:32 (NTV). “El que no escatimó ni a su propio Hijo…”, (RV60). Los sinónimos de escatimar son retener, hacer cuentas para dar, retacear. Dios no dio algo, no dio con moderación, no fue mezquino, no retuvo. Dios dio todo lo que tenía, su único hijo por amor a nosotros. Si ya nos dio lo más valioso—su Hijo—¿cómo no dará también lo demás? Él sigue siendo nuestro Padre Celestial, fiel para proveer todo lo que necesitamos. Dios provee para nuestras necesidades: “…tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo los alimentos, y partiendo los panes, se los dio a los discípulos y los discípulos a la multitud. Y comieron todos y se saciaron”. Mateo 14:15-21 (LBLA) y también para nuestros deseos: “…Cuando el maestresala probó el agua convertida en vino, y como no sabía de dónde era (pero los que servían, que habían sacado el agua, lo sabían), el maestresala llamó al novio, y le dijo: Todo hombre sirve primero el vino bueno, y cuando ya han tomado bastante, entonces el inferior; pero tú has guardado hasta ahora el vino bueno. Este principio de sus señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en Él…”, Juan 2:6-11 (LBLA). Si bien el vino en la boda era esencial dentro del contexto social, cultural y religioso judío, y Jesús evitó la vergüenza y humillación de la familia, el milagro también tuvo la función de satisfacer un deseo humano. “Disfruta de la presencia del Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón”. Salmos 37: 4 (RVC-NTV) Necesitamos entender que Dios es la fuente y el usa canales para sustentarnos, uno de ellos es el trabajo. Si no tienes trabajo no desesperes porque Dios encontrará otro canal para proveer, a menos que seas perezoso. La biblia dice: “…Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma”, 2° Tesalonicenses 3:10. “Pero si alguno no provee para los suyos, y especialmente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo”. 1° Timoteo 5:8 (LBLA). Es decir que “la fe sin obras es muerta”, Santiago 2:17. Debemos aprender a experimentar a Dios y saber que esta presente en nuestro trabajo, en la provisión a nuestra familia. ¡El mismo Dios que proveyó a su Hijo y su Espíritu también quiere darnos buenas cosas! Debemos aprender a orar. ¿Cuántas veces oramos conforme a nuestra condición económica, social o cultural, en lugar de hacerlo conforme al Dios que tenemos? ¿Cambia Dios según nuestra condición? Él sigue siendo el dueño del oro y la plata, el creador de todas las cosas, y está esperando que sus hijos cambien su condición actual por la fe que tienen en el Padre. Eso cambia todo: cuando consideramos a Dios como nuestro Padre y Proveedor, comenzamos a pedir conforme a lo que él tiene, no según lo que tenemos en la billetera. Cuando oramos reconociendo su provisión abundante, nuestra fe se alinea con su poder y no con nuestras limitaciones. La fe en el Padre nos libera de orar desde la escasez y nos permite pedir desde su abundancia infinita. Debemos usar sabiduría para administrar lo que Dios nos da, pero pedir con fe abundante, sin limitarnos. Si oro según mi salario, le estoy orando al dinero. ¿Qué sentido tiene? Si Dios es nuestro Padre, ¿no le pediremos con confianza? Estás en una iglesia que no habría hecho nada de lo que ves si fuera solo por la situación económica. ¡Estás en una iglesia que avanza por fe! ¡Así funciona! Ahora bien, no buscamos a Dios por sus bendiciones, pero si tenemos necesidades, ¿a quién buscamos? Nos va mal por buscar al hombre, por bajar a Egipto, por ir en busca de la ayuda del faraón. Cuando buscamos a Dios, siempre nos irá bien. Por eso ora: "Nunca más pediré al dinero ni según mis capacidades. Pediré conforme a lo que Dios tiene; me ...
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