Iglesia de Cristo en Constituyentes. Podcast Por Lorenzo Luévano arte de portada

Iglesia de Cristo en Constituyentes.

Iglesia de Cristo en Constituyentes.

De: Lorenzo Luévano
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La iglesia de Cristo en Juárez le invita a sus actividades en la calle Juan J. Méndez 7744, Colonia Constituyentes, en Ciudad Juárez, Chihuahua, México. Domingos 10 de la mañana.Lorenzo Luévano Cristianismo Espiritualidad Ministerio y Evangelismo
Episodios
  • La celebración y la contienda (Nehemías 6:15-19)
    Jan 15 2026

    Llegamos hoy a un momento que el pueblo de Dios había esperado con ansia, con sudor, con temor y con fe. Después de semanas de trabajo agotador, de noches de vigilancia, de oposición externa, conflictos internos y ataques constantes del enemigo, finalmente el muro de Jerusalén quedó terminado.

    Nehemías registra este hecho con sobriedad, sin adornos emocionales exagerados, pero con una carga histórica y espiritual inmensa. Lo que había comenzado como una noticia dolorosa en Susa, cuando Nehemías oyó que Jerusalén estaba en ruinas (Nehemías 1:3), ahora culmina con una ciudad nuevamente cercada, protegida y restaurada.

    El muro no era solo piedra. Era identidad. Era dignidad. Era testimonio. Era obediencia. Y, sin embargo, el texto nos enseña algo que a veces preferimos ignorar, es decir, que el cumplimiento de la obra de Dios no elimina automáticamente la oposición. De hecho, muchas veces se intensifica. Por eso, el pasaje que hoy estaremos meditando, puede resumirse en el título de nuestro sermón: La celebración y la contienda.

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    47 m
  • La traición desde dentro (Nehemías 6:10-14)
    Jan 1 2026

    No todas las heridas vienen del enemigo declarado. Algunas, las más dolorosas, provienen de manos que alguna vez estrechamos con confianza.

    Hay ataques que uno espera, porque vienen de fuera, de quienes nunca han ocultado su oposición. Pero hay otros que llegan desde dentro, envueltos en palabras piadosas, en gestos religiosos, en aparente preocupación espiritual. Y esos ataques suelen ser los más devastadores.

    Nehemías vivía tiempos turbulentos. Desde su llegada a Jerusalén, la obra de reconstrucción había estado bajo constante presión.

    Primero vinieron las burlas. Luego las amenazas. Después las distracciones repetidas, cuatro veces rechazadas con firmeza. Más tarde, las acusaciones públicas de traición y ambición política. Y, sin embargo, Nehemías permaneció firme. El enemigo externo no logró detenerlo.

    Pero el adversario no se rinde fácilmente. Al ver que sus ataques frontales habían fracasado, Sanbalat diseñó un plan más oscuro, más refinado, más peligroso. Esta vez no usaría enemigos extranjeros, sino a alguien del propio pueblo. Alguien que Nehemías tenía razones para confiar. Alguien con apariencia de piedad, con credenciales espirituales, con acceso al templo. El ataque ahora vendría desde dentro. La Escritura no a no oculta esta realidad. El dolor de la traición interna recorre toda la historia bíblica, desde José vendido por sus hermanos, hasta David traicionado por Ahitofel, y culmina en Judas entregando al Señor con un beso. Nada hiere más profundamente que la traición revestida de cercanía.

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  • Desafiados por falsas acusaciones (Nehemías 6:5-9)
    Dec 16 2025

    Hay heridas que no dejan marca en la piel, pero se instalan profundamente en el alma. Las palabras falsas son de ese tipo. No golpean el cuerpo, pero golpean la reputación, la conciencia y, en ocasiones, la fe. Pocos dolores son tan persistentes como el de ser acusado injustamente, especialmente cuando uno solo intenta obedecer a Dios.

    La mayoría de nosotros conoce esa experiencia. En algún momento hemos hecho lo correcto, hemos buscado agradar al Señor, y aun así nos hemos encontrado con oposición, sospechas, insinuaciones maliciosas o acusaciones abiertas. Y lo más desconcertante es que esas acusaciones suelen venir precisamente cuando la obra de Dios avanza.

    Vivimos en una época que tolera muchas cosas, excepto la fidelidad cristiana. El creyente que se mantiene firme es etiquetado como intolerante, retrógrado o peligroso. No es raro que hoy se presenten caricaturas del cristiano fiel como si fuera un enemigo social. El mensaje es claro: cede, calla, adáptate… o prepárate para ser señalado.

    Nada de esto es nuevo.

    Nehemías se enfrentó a ese mismo espíritu. No era un agitador político, ni un ambicioso disfrazado de líder espiritual. Era un hombre llamado por Dios para restaurar lo que había sido destruido. Sin embargo, el progreso despertó odio. Y cuando la burla no funcionó, cuando la distracción falló, el enemigo recurrió a su arma favorita: la calumnia.

    Este pasaje nos muestra no solo las falsas acusaciones, sino también cómo responder a ellas sin perder la fe, el rumbo ni el carácter.

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