No des lugar al diablo Podcast By  cover art

No des lugar al diablo

No des lugar al diablo

Listen for free

View show details
No des lugar al diablo Efesios 4:27: “ni den lugar al diablo.”. La palabra griega de este pasaje que en algunas versiones se traduce como “lugar” también se puede traducir como “oportunidad”, “espacio”, “posición”, “cabida”. Así, la intención de este versículo es exhortarnos a que no le permitamos al diablo tomar lugar en nuestra vida. El contexto inmediato del pasaje habla del enojo, la ira y la mentira; pero en un contexto más amplio habla de nuestra vieja naturaleza (carnal) y de la nueva naturaleza (creada a semejanza de Dios en justicia y santidad). Entonces, podemos darle lugar al diablo en nuestra vida no sólo por la ira o el enojo sino por cualquier obra de la carne. Nuestra vieja naturaleza carnal puede ser una puerta de acceso del enemigo para tomar territorios de dominio en nuestra vida. Pero sólo si nosotros se lo permitimos o concedemos. Por ese permiso, o espacio concedido, es que el enemigo puede construir fortalezas en nuestro carácter, en nuestra forma de pensar y de sentir. Afecta nuestras ideas, nuestras emociones, nuestras intenciones, nuestros deseos. ¿Aún te domina el mal carácter? ¿El enojo, la mentira, el rencor, la envidia, la falta de perdón, la depresión, el temor, el orgullo, la lascivia, etc.? Pueden se fortalezas del diablo. ¿Como conseguimos NO darle lugar al diablo en nuestras vidas? “Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes.”, Santiago 4:7 (NVI). La advertencia aquí es: si no nos sometemos a Dios, si no resistimos al diablo, las consecuencias serán que le estamos dando espacios al enemigo en nuestras vidas. Le estamos concediendo oportunidades para ser tentados y pecar. Debemos someternos completamente a Dios, porque la sujeción parcial es rebeldía. ¿Hay áreas de tu vida que aún te dominan y te llevan a pecar? Entrégalas a Dios, lleva cautivos tus pensamientos a la obediencia a Cristo para que Él derribe esas fortalezas que has consentido que el enemigo construya en tu mente y en tu corazón. Ya no permitas más darle lugar al diablo en tu vida. Sométete a Dios, resiste al diablo para que el enemigo huya de tu vida. ¡Bendiciones!
No reviews yet