Un mes de la operación Epic Fail de Estados Unidos e Israel. Esta semana tuvimos un comportamiento esquizofrénico por parte de Washington al continuar aludiendo a conversaciones y negociaciones de alto nivel, las cuales fueron desmentidas por Irán, y al declarar una victoria mientras al mismo tiempo barajan la idea de llevar tropas al territorio para terminar el trabajo.
Esta operación se encuentra bajo el control de Teherán en todos los niveles, no solo al nivel militar sino que su control sobre el estrecho de Ormuz, los pone en una posición extremadamente fuerte.
El caos generalizado a nivel energético se empieza a sentir en Asia y Europa, racionamientos de combustible y enfrentamientos en estaciones de gasolina comienzan a hacerse virales en internet, lo cual sería solamente la primera señal de lo que se avecina, una crisis generalizada de combustible, alimentos, y cualquier bien que necesite combustible para ser producido o transportado a nivel global. El fantasma de los confinamientos regresa al discurso en línea, como una posible solución temporal al desastre iniciado por Israel, pero al mismo tiempo regresan las preguntas sobre lo sinsentido que es haber creado una crisis que ahora requiere una solución en forma de sacrificio a nivel internacional.
Los soldados en EEUU no tienen un objetivo claro, y los iraníes han advertido sobre lo que les espera de atreverse a aterrizar en suelo persa, mientras Israel busca reclutar a la fuerza a su población ortodoxa. A un mes, la cosa sigue empeorando, y el cambio de paradigma parece algo permanente, el viejo orden mundial parece haber entrado en cuidados paliativos.