Requisitos para el Bautismo Podcast Por  arte de portada

Requisitos para el Bautismo

Requisitos para el Bautismo

Escúchala gratis

Ver detalles del espectáculo
REQUISITO PARA EL BAUTISMO Hechos 2:41: “Así que los que recibieron su palabra fueron bautizados, y fueron añadidas en aquel día como tres mil personas.”. Por varios pasajes en la Biblia como Hechos 2:41, Mateo 28:19, Hechos 8:12; Hechos 8:36-38, entre otros; entendemos que el requisito para que el bautismo en agua tenga significado es que la persona sea creyente en Cristo. Por ello, la ordenanza de Jesús, conocida como “La Gran Comisión” es: “Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo,” (Mateo 28:19). Es decir, primero se tiene que ser discípulo de Cristo, esto es, creyente en Cristo para que una persona pueda ser bautizada en agua. Si no se es creyente en Cristo, la persona no se debería bautizar en agua. Si lo hace, siendo no creyente, su bautizo no significará nada para Dios. Porque, el bautismo en agua es sólo para el que cree en Jesucristo como Señor y Salvador, es decir, es sólo para el que ha nacido de nuevo por el Espíritu de Dios (Juan 3:3-5). Esto significa que la persona no se vuelve creyente por bautizarse en agua, sino que la persona se bautiza en agua porque ya es creyente en Cristo. El bautizarse en agua es una decisión que el cristiano toma por su deseo de ser obediente al mandamiento del Señor Jesucristo y para dar testimonio público de su fe en Cristo. A estas personas se les puede aplicar lo que dice la Biblia en Lucas 12:8: “Les digo que todo aquel que me confiese delante de los hombres, también el Hijo del Hombre le confesará delante de los ángeles de Dios”. El bautismo en agua es eso: una confesión de nuestra fe delante de las demás personas. Por otra parte, si alguien se dice creyente, pero no quiere bautizarse, entonces, tal vez, en realidad, no sea creyente. A estas personas, se les podría aplicar lo que dice la Biblia en Lucas 12:9: “pero el que me niegue delante de los hombres será negado delante de los ángeles de Dios.”. Esto es realmente grave para el que se niega a ser bautizado en agua. No por el hecho de negarse a ser bautizado, sino porque la causa de su negación se debe a que, tal vez, no es creyente. Si un verdadero creyente en Cristo no está decidido a bautizarse en agua, puede ser por diversos factores. Por ejemplo: • Ignorancia. Ignorancia del significado bíblico del bautismo. Si un cristiano no ha recibido la enseñanza correcta de la importancia del bautismo, que es, principalmente, dar testimonio público de su fe, entonces no tendrá mucho interés por bautizarse. Es responsabilidad de los pastores y maestros que los congregantes entiendan cabalmente este principio doctrinal que es, a su vez, una ordenanza de Jesús para todos lo que creen en Él. • Pecado. Pecados ocultos. Un cristiano que mantiene pecados ocultos que no quiere confesar, no tendrá el deseo de bautizarse, porque el Espíritu Santo le estará amonestando para que renuncie a esos pecados antes de ir a las aguas. Un creyente en esta condición necesita ser exhortado para que resuelva abandonar sus pecados ocultos y afirmar su fe en Cristo para bautizarse, para así dar testimonio de su decisión por Jesucristo. • Vergüenza. La vergüenza puede ser causada por el pecado del orgullo. La persona que se avergüenza y se niega a ser bautizada en realidad está anteponiendo su ego a la obediencia a Cristo. El no querer bautizarse por vergüenza es, en cierta manera, una forma de negar a Cristo. Hay que reconvenir a la persona como dice la Biblia en Mateo 23:12: “Y cualquiera que se engrandece, será humillado, y cualquiera que se humille, será engrandecido.”. Si entendemos que el bautismo en agua es sólo para los que verdaderamente creen en Cristo, podemos inferir que el bautismo no es para los que no creen. Estos son los que abiertamente han rechazado a Jesucristo, también quienes no han conocido acerca de Jesús, y también quienes no tienen conciencia para entender el Evangelio de Cristo. En este último grupo están los infantes que aún no alcanzan la madurez para comprender qué es el pecado y sus consecuencias, y también aquellas personas que, por diversas circunstancias, tienen capacidades mentales diferentes que les impiden entender el significado del mensaje de salvación. Ellos están exentos de la obligación de bautizarse. Así que, requisito del bautismo en agua es creer en Cristo. En realidad, es una ordenanza de Jesús que cada creyente debería decidir, por voluntad propia, cumplirla. No sirve de nada hacerlo sin la voluntad del bautizado. ¡Bendiciones!
Todavía no hay opiniones