Puedes Hacerlo Podcast Por Monica Sosa arte de portada

Puedes Hacerlo

Puedes Hacerlo

De: Monica Sosa
Escúchala gratis

El Podcast Puedes Hacerlo brinda apoyo a mujeres espectaculares para lograr su mejor versión. Comparto herramientas que te ayudarán a lograr tu peso ideal y quedarte ahí para siempre. Escúchalo y descubre como cambiando tu manera de pensar, puedes espectacularmente cambiar tu manera de vivir. Desarrollo Personal Higiene y Vida Saludable Psicología Psicología y Salud Mental Éxito Personal
Episodios
  • 310. Lo valioso de descodificar tu historia con el peso
    Mar 27 2026

    Si llevas años intentando bajar de peso, empezando dietas cada lunes y sintiendo que tienes que controlar lo que comes para lograr resultados, este episodio es para ti. Hoy no vamos a hablar de qué comer ni de otra dieta. Vamos a ir mucho más profundo.

    Vamos a hablar de tu historia con el peso y de por qué descodificarla puede cambiar por completo tu relación con la comida, con tu cuerpo y contigo.

    Muchas veces creemos que el problema es la comida o que el problema es nuestro cuerpo. Pero en realidad, lo que hay detrás es algo mucho más profundo. Son emociones y sensaciones que se han quedado guardadas en el cuerpo.

    Sentirte sola, no vista, no escuchada, incomprendida, juzgada o no aceptada. Incluso sentirte en peligro. Todo eso no se queda solo en la mente, se queda en el cuerpo.

    Y desde ahí, sin darnos cuenta, construimos una historia con el peso. Una historia en donde creemos que necesitamos estar en cierto peso para estar bien, para ser aceptadas o para sentirnos seguras.

    Desde esa historia empezamos a vivir. Nos comparamos, nos exigimos, tratamos de controlarnos y nos desconectamos de nosotras mismas.

    Y desde esa desconexión aparece algo que muchas mujeres viven: comer emocional, ansiedad por comer o una relación con la comida que se siente fuera de control.

    No es falta de disciplina. No es que estés fallando.

    Es que hay algo dentro de ti que está buscando sentirse diferente. Más en calma, más segura, más contenida.

    Y ahí es donde la comida deja de ser solo comida. Se vuelve refugio, escape o compañía.

    Aquí es donde entra un concepto clave: la descodificación.

    Descodificar es entender el código con el que estás viviendo tu relación con el peso. Es preguntarte qué hay detrás de tu forma de comer, qué estás sintiendo, qué estás necesitando y qué parte de ti no está siendo escuchada.

    También es cuestionarte si realmente necesitas bajar de peso o si tu cuerpo está en un lugar que ya es adecuado para ti.

    Porque lo que hoy vives, en algún momento tuvo sentido. Tal vez fue una forma de sentirte segura, de pertenecer, de recibir amor o de protegerte.

    Ese fue el código que aprendiste. Y es el código que has estado repitiendo.

    Pero hoy puedes elegir diferente.

    Cuando empiezas a descodificar, dejas de pelear con la comida y empiezas a comprenderte. Dejas de vivir en automático y empiezas a crear una nueva forma de relacionarte contigo.

    Y esto no solo cambia tu peso. Cambia tu vida.

    También cambia lo que transmites a tus hijos. Porque ellos no aprenden de lo que dices, aprenden de lo que ven.

    Si tú vives en lucha con tu cuerpo, ellos aprenden lucha. Si tú vives con culpa y miedo alrededor de la comida, ellos aprenden eso.

    Pero si tú cambias, si tú descodificas tu historia, ellos aprenden libertad.

    Esto no es solo por ti. Es por lo que viene después.

    En mi caso, durante muchos años probé todo tipo de dietas. Incluso las ajustaba para intentar bajar más rápido. Y eso pasaba en diferentes pesos.

    Hoy puedo ver que incluso cuando estaba en un peso más bajo, mi intención era siempre la misma: bajar más. Nunca era suficiente.

    Y eso no tenía que ver con el peso. Tenía que ver con mi historia.

    Yo pensaba que al pesar menos me iba a sentir más suficiente. Pero eso era un reflejo de la relación que tenía conmigo.

    Hoy mi relación con mi cuerpo es diferente. Mi peso puede fluctuar, pero ya no lo vivo con miedo. Lo observo con curiosidad.

    Y algo muy importante: ya no como para bajar de peso.

    Como para disfrutar, para sentirme bien y para nutrirme.

    Ese cambio no vino de encontrar la dieta correcta. Vino de descodificar mi historia y crear una nueva.

    Y hoy quiero dejarte con esta reflexión:

    ¿Y si el problema no es tu peso, sino la historia que has estado repitiendo sobre tu cuerpo, la comida y tú misma?

    Y más importante aún, ¿te gustaría cambiarla?

    Porque sí se puede.

    No se trata de culpar ni de victimizarnos. Se trata de hacer consciente lo que estás viviendo y abrir la posibilidad de algo diferente.

    De vivir con más libertad.
    De tener una relación en paz con la comida.
    De sentirte bien en tu cuerpo.

    Si este mensaje resonó contigo, te invito a conocer más sobre Más Allá del Peso.

    Puedes ir a monicasosa.com/primerafila para enterarte de cuándo abrimos puertas nuevamente.

    Y por ahora, recuerda esto:

    Tú ya eres espectacular.
    Y sí puedes crear esa versión de ti que deseas.

    Gracias por estar aquí.
    Te deseo un día, una semana y una vida espectacular.

    Con mi cariño,
    Tu coach Mónica🧡

    Más Menos
    10 m
  • 309. ¿Por qué pierdo el control con la comida el fin de semana?
    Mar 1 2026

    Considera esto:

    • No estás descompuesta.
    • No es falta de fuerza de voluntad.
    • No eres un caso perdido.

    El fin de semana cambia tu estructura… y cambian tus decisiones.

    Cambiar la conversación que tienes contigo puede cambiar tu experiencia con la comida.

    En este espisodio, te propongo una herramienta práctica para aplicar en tu siguiente comida.

    Esta herramienta consiste en la simple decisión de comer AMADA.

    En lugar de seguir con la idea inconsciente de:
    "pierdo el control con la comida el fin de semana"

    Disponte a moverte desde un:

    💭 "Yo decido comer AMADA."

    Más que enfocarte en el qué o cuánto comer, enfócate en el cómo comes.

    Permítete descubrir lo que esta frase te puede llevar a sentir, hacer y la nueva historia que puedes empezar a crear cuando no solo la repites, sino que realmente conectas con ella.

    Decide comer en modo AMADA:

    A Agradece
    M Mastica
    A Agradece
    D Disfruta
    A Agradece

    No necesitas perfección.
    Necesitas hacerte cargo y decidir cómo comer.

    Si quieres aprender a sentirte en control con la comida todos los días, eso es exactamente lo que trabajamos en Más Allá del Peso.

    Únete en:
    monicasosa.com/primerafila

    Estaré encantada de acompañarte en tu camino.

    Con cariño,
    Tu coach,
    Mónica Sosa 🧡

    Más Menos
    27 m
  • 308. ¿De quién es la culpa de tu peso extra?
    Feb 20 2026
    Episodio 308. ¿De quién es la culpa de tu peso extra? Quédate conmigo en este episodio porque este tema no te lo quieres perder. Es para ti y te va a ayudar no solo a asumir responsabilidad, sino a dar un paso que puede cambiarlo todo. Y antes de entrar al tema, quiero decirte algo importante. Estamos a días de empezar un nuevo recorrido de Más Allá del Peso, que es el espacio ideal para soltar el peso extra y crear tu mejor versión. Si quieres hacerlo acompañada, con guía y con estructura, apúntate hoy mismo en monicasosa.com/primerafila. Ahí te aviso en cuanto abramos puertas. Y ahora sí, vamos al tema. Sé que muy probablemente, desde que viste el título de este episodio pensaste: "Pues sí… la culpa de mi peso extra es mía". Y quizá dentro de ti dices: porque como de más, porque como lo que no debo, porque no tengo horarios, porque como mucho postre, porque tomo vino, porque como harinas. Y sí, esa es la acción que suele estar detrás de los kilos extras. Pero con este episodio quiero irme más allá. Quiero que te preguntes algo con mucha honestidad: ¿qué estás esperando que cambie en tu vida para poder soltar el peso extra? ¿Hay algo que tú sabes que si desapareciera, o si fuera diferente, te haría más fácil comer mejor? ¿Qué es? ¿Es tu edad? ¿Los antojos de tu esposo? ¿Tu trabajo? ¿Tu vida social? ¿El estrés? ¿El país donde vives? ¿Tus hijos? ¿Tus horarios? En mi caso… era vivir en Estados Unidos. Literal. Al mes de llegar aquí subí diez kilos. Diez. Y a quien le contaba me decía: "Ay sí… bienvenida… es que aquí la comida engorda", "Engordas solo de verla", "Las porciones son enormes", "Algo tiene la comida aquí que engorda". Y quizá no todo mundo me lo decía, pero bastaron un par de personas para que eso me retumbara como una verdad absoluta. Recuerdo perfecto que una de ellas me dijo: "Resígnate… eso es solo el principio. Ni luches. Mejor acéptalo, porque aquí así es". Y algo dentro de mí no terminaba de convencerme, porque, perdona, no todas las personas que viven aquí tienen sobrepeso. Pero bueno. Yo trataba de ponerme a dieta, y mi esposo abría botellas de vino, y yo pensaba: no puedo despreciarlo. Empezábamos a conocer gente, íbamos a casas, y yo pensaba: ni modo que no coma lo que me ofrecen. Entonces mi conclusión era: el cambio me hizo engordar y por culpa de mi nueva vida me era imposible bajar de peso. Si a eso le agregamos conversaciones con amigas que decían con total certeza que después de los cuarenta el metabolismo se hace más lento y hasta el aire engorda, pues ya tenía más culpables en la lista. Entonces mi pensar era: si no viviera en Estados Unidos, si mi esposo no fuera tan antojado, si no tuviera tantos compromisos, si fuera más joven, no tendría peso extra. Claro que no me lo decía así, tan literal, pero lo creía. Totalmente. Y aquí pasó algo importante. Había días en que las circunstancias eran "perfectas". Mi esposo se iba de viaje, no tenía compromisos, tenía comida saludable en casa, y aun así yo comía de más. Ahí fue cuando algo dejó de cuadrarme. Porque si el problema era el país, o los antojos de mi esposo, o mi vida social, ¿por qué seguía pasando? Fue entonces cuando empecé a hacer mi diario de alimentos. Y el diario me ayudó a ver algo con mucha claridad: la comida extra no tenía nada que ver con vivir en Estados Unidos, ni con los antojos de mi esposo, ni con mi vida social. Consumía comida extra en momentos que no eran comida. Antes de comer, después de comer, entre comidas. Picoteo constante, snackeo, abrir la alacena sin hambre. Ahí pude reconocer algo clave: mi peso extra era por comer extra. Pero el diario solo me mostró el comportamiento. Lo que realmente cambió todo fue empezar a notar qué estaba sintiendo cuando comía. Empecé a ver que comía cuando estaba sola, cuando estaba incómoda, cuando extrañaba mi vida anterior, cuando estaba aburrida, cuando estaba frustrada. Y ahí entendí algo profundo: comía de más para evitar sentir menos. No es algo consciente. No es "no voy a sentir, mejor como". Es automático. Porque ¿qué es sentir? ¿Qué es permitirte experimentar una emoción? Yo no lo sabía. Ni siquiera me lo cuestionaba. Yo creía que era bueno ser positiva siempre, y me consideraba positiva. Decir "estoy triste" era de quejosas, de negativas. Yo no soy así. Lo paradójico es que no expresaba mis emociones negativas porque no sabía que era necesario, pero bien que me quejaba de todo: del clima, de mi peso, de mi falta de fuerza de voluntad. Y aquí está el mensaje central de este episodio: no es la circunstancia lo que te hace subir de peso, es lo que haces para no sentir lo que esa circunstancia te provoca. Te comparto esto hoy porque quizá tú quieres soltar peso extra. Sientes que cargas kilos que no van contigo, que no te representan. Pero una parte de ti está convencida de que ciertas circunstancias de tu vida tienen que cambiar...
    Más Menos
    12 m
Todas las estrellas
Más relevante
Además de bajar el peso que quería, el enfoque de Puedes Hacerlo cambió mi vida. Me ayudó en temas emocionales, de autoestima, ahora creo en mi y se que puedo lograr cualquier cosa que me proponga.

Me cambió la vida

Se ha producido un error. Vuelve a intentarlo dentro de unos minutos.