Ep 05 - La Navidad detona las envidias en familia, las heridas y traumas.
No se pudo agregar al carrito
Add to Cart failed.
Error al Agregar a Lista de Deseos.
Error al eliminar de la lista de deseos.
Error al añadir a tu biblioteca
Error al seguir el podcast
Error al dejar de seguir el podcast
-
Narrado por:
-
De:
Todos llevamos heridas invisibles, cicatrices que no siempre se ven, pero que están ahí, latiendo bajo la superficie. Son heridas que la vida, el tiempo o las experiencias nos han dejado. Algunas veces tratamos de ignorarlas, otras las escondemos, pensando que si no les prestamos atención, desaparecerán. Pero, en realidad, esas heridas siguen presentes, condicionando nuestras acciones, pensamientos y emociones. Lo que solemos hacer es normalizar el dolor, vivir con él como si fuera una parte inevitable de nuestra existencia. Pero no tiene por qué ser así. No se trata de ignorar lo que nos duele o pretender que no existe, sino de aprender a abrazar esas heridas. Reconocer que están ahí es el primer paso para dejar de normalizar el sufrimiento. Cuando lo hacemos, cuando abrazamos esas partes de nosotros que duelen, les damos espacio para sanar. El dolor es una señal, una invitación a voltear la mirada hacia adentro y entender lo que necesita nuestra atención. Al aprender a abrazar nuestras heridas, nos permitimos sentir sin quedarnos atrapados en el sufrimiento, y nos liberamos del peso que cargamos. Dejamos de ver el dolor como una condena y empezamos a verlo como una oportunidad para la transformación. Solo cuando abrazamos nuestras heridas, cuando les damos la atención que necesitan, podemos empezar a sanarlas y caminar hacia una vida más plena, libre del sufrimiento innecesario.