Duran Duran Lollapalooza Argentina 2017 Podcast Por  arte de portada

Duran Duran Lollapalooza Argentina 2017

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Un magnífico show de los británicos cautivó a casi 100.000 personas El sábado 1° de abril, el Hipódromo de San Isidro albergó la segunda fecha de la cuarta edición del Festival Lollapalooza Argentina. Ese día, en medio de una grilla de artistas con pocos años de camino en la industria musical, emergió el nombre de Duran Duran, los más longevos del line-up internacional. Como si recién comenzaran a dar sus primeros pasos, a Duran Duran se le asignó el horario de las 18 para presentarse ante su público. Pese a lo chocante que podría resultar que una agrupación de tamaña trayectoria fuera relegada a un segundo plano, la banda, con su inteligencia y egos domados, brindó lo que llamamos un show perfecto para un festival. Duran Duran dio cátedra acerca de qué es montar un excelente espectáculo. A caballo de melodías irresistibles e inolvidables, durante un concierto de una hora y cuarto, un hit tras otro, sin respirar. Claro que cuando se tiene una carrera tan extensa y exitosa - a pesar de algunas fluctuaciones - también sabemos que Duran Duran podría haber tocado tres horas. O cuatro. O cinco. O seis. Sin aburrir. Y eso es lo que estos británicos hacen como pocos en el universo: entretener. Fue llamativo que al tratarse de un evento dominado, en su mayoría, por un segmento de gente muy joven (15 a 25 años), la audiencia de ese rango etario se agolpó frente al Main Stage 2 y disfrutó a la par del público más grande. Millennials y chicos y chicas recién salidos de la adolescencia bailaron y aplaudieron cada uno de los temas. La relación de Duran Duran con la Argentina es de amor correspondido completamente y se retroalimenta en forma constante, con picos de pasión durante las visitas que el grupo ha realizado a nuestro país. Es Simon Le Bon quien manifiesta ese sentir de la banda y lo hace de manera tan sencilla y honesta que no queda más que seguir rindiéndose a sus pies y a sus canciones. En esta oportunidad sus palabras fueron muy claras y cálidas también: "Me gustaría tener una charla acerca de Duran Duran y la Argentina, Duran Duran y Buenos Aires. Hace décadas que tenemos la relación más increíble. Y nunca tocamos (aquí) ante tanta gente como hoy. Este es un momento muy especial para la banda. Y sólo queremos decirles gracias. Gracias a los amantes de la música". Pararse frente a unas 100.000 personas en un festival en el que prevalecen las "nuevas" tendencias no pareció ser un problema para esta agrupación oriunda de Birmingham, Inglaterra, que celebrará sus 40 años de carrera el año que viene. Sonidos totalmente actualizados, remozados y la eterna invitación al baile y a la celebración tiñeron de alegría el corazón de los asistentes. Duran Duran está en plena forma, orgulloso de su pasado, feliz con su presente y entusiasmado con su futuro. La sonrisa de cada uno de sus integrantes así lo testimonia. El setlist fue variado en cuanto a épocas y a estilos. "The Wild Boys" irrumpió apenas pasadas las 6 PM y fue el inicio de una trilogía de temas de los comienzos de Duran Duran que se completó con "Hungry Like The Wolf" y "A View To A Kill", esta última la única canción de una película de James Bond que haya alcanzado el número uno en el Top 40 de Estados Unidos. ¿Pero a quién pueden importarle las estadísticas del pasado cuando, acto seguido, arremeten con "Last Night In The City"? El tema, incluído en su más reciente álbum, "Paper Gods", parece haber sido compuesto para un show en vivo. La combinación de pop, rock y electrónica hizo saltar a la multitud al igual que la interpretación de "Pressure Off", un super hit del mismo álbum, que llegó después de una muy buena versión de "Notorious". Los climas fueron manejados de manera maestra y hubo lugar para bajar decibeles con la bella "Come Undone" y la clásica "Ordinary World", ambas del disco de 1993, "Duran Duran - The Wedding Album". Un emotivo homenaje a David Bowie se coló durante la performance de "Planet Earth", un track del disco debut de la banda. "Space Oddity" de 1969 se entrelazó con el tema de 1980 y una foto del rostro del fallecido artista fue todo lo que las pantallas exhibieron durante unos minutos. No habría Duran Duran sin David Bowie, lo saben, lo sabemos. Las cuatro canciones del final - previo al bis - fueron la evidencia exacta de qué se trata Duran Duran. Sacaron de la galera aquel hit de "Big Thing", su placa de 1988. "I Don´t Want Your Love" sorpendió a la vez que "White Lines" (el cover de Grandmaster & Melle Mel que el grupo incluyera en su disco "Thank You") atrapó con sus distorsiones de guitarra y energía. Aunque si hablamos de energía, sin dudas, uno de los puntos más altos del concierto fue "(Reach Up for The) Sunrise", un tema que en 2004 puso a la banda nuevamente en su camino por la búsqueda de grandes melodías. La genialidad de incluir el estribillo acelerado de la perfecta "New Moon On Monday" fue festejada y acompañada por...
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