Radar Empresarial: Trump quiere aumentar la producción de crudo en las costas de california Podcast Por  arte de portada

Radar Empresarial: Trump quiere aumentar la producción de crudo en las costas de california

Radar Empresarial: Trump quiere aumentar la producción de crudo en las costas de california

Escúchala gratis

Ver detalles del espectáculo
Hoy, en Radar Empresarial, ponemos el foco en una de las medidas más recientes impulsadas por el presidente estadounidense Donald Trump para intentar frenar el fuerte encarecimiento del petróleo. Según distintas informaciones, el mandatario estaría valorando recurrir a los poderes que otorga la Defense Production Act con el objetivo de intervenir en la normativa estatal y favorecer un aumento de la exploración petrolera frente a las costas de California, un territorio conocido por aplicar restricciones estrictas a la industria del crudo. La idea sería superar esas limitaciones estatales y acelerar la concesión de permisos a la empresa que podría encargarse del proyecto, Sable Offshore. La información, publicada por Bloomberg, tuvo un impacto inmediato en el mercado. Las acciones de Sable Offshore reaccionaron con fuerza y llegaron a subir alrededor de un 15% tras conocerse los posibles planes del Gobierno federal. El proyecto consistiría en poner nuevamente en marcha varias plataformas marinas situadas frente al litoral californiano, instalaciones que permanecen inactivas desde hace años. La compañía calcula que, si logra reactivar estos yacimientos, podría producir entre 45.000 y 55.000 barriles diarios en una primera fase. Además, las estimaciones internas apuntan a que el bombeo podría elevarse hasta unos 60.000 barriles al día antes de que termine la década. Sin embargo, los intentos de la compañía por reactivar la producción han tropezado repetidamente con la normativa ambiental y con la oposición de las autoridades locales. Los reguladores de California han bloqueado en varias ocasiones la reapertura del sistema de oleoductos de Santa Ynez Pipeline System, una infraestructura clave para transportar el crudo extraído en la zona. Esta situación ha intensificado el enfrentamiento político entre la Casa Blanca y el gobierno estatal. De hecho, el fiscal general de California, Rob Bonta, criticó recientemente la posibilidad de que el Ejecutivo federal intente asumir el control de infraestructuras energéticas como el oleoducto de Las Flores Pipeline System. El debate se produce en un contexto de fuerte descenso en la producción petrolera del estado. Durante los años ochenta, California llegó a producir cerca de un millón de barriles diarios, mientras que a finales de 2025 la cifra apenas rondaba los 250.000. En las últimas décadas, las petroleras han tenido que enfrentarse a normativas cada vez más estrictas: los nuevos pozos deben situarse a más de un kilómetro de viviendas, colegios u hospitales, y muchos permisos han sido rechazados por incumplir estas normas. Además, desde el histórico derrame de 1969 Santa Barbara oil spill prácticamente no se han concedido nuevos arrendamientos estatales. Frente a este escenario, Trump busca aumentar la oferta energética y aliviar los precios, una estrategia que también incluye la liberación de 172 millones de barriles de reservas, en línea con la decisión adoptada por la International Energy Agency de liberar cerca de 400 millones de barriles.
Todavía no hay opiniones